“En terra de lobos, ouvease coma eles.”

Quizás la entradilla en gallego pueda resultar curiosa. “En tierra de lobos, se aulla como ellos”. Y es que esta escalada tiene mucho que ver con nuestra naturaleza humana y animal. En las amplias praderas del Valle de Arbás, muy cercanos al embalse de Barrios de Luna, se encuentra el pequeño pueblo de Cubillas de Arbás. Queda resguardado al norte por un bastión de murallas calizas, con una calidad digna de los Picos de Europa. Una roca abrasiva, adherente y compacta, con grandes placas verticales, fisuras y canalizos. Desconocemos si las bases de las paredes y praderías han sido recorridas alguna manada de lobos en libertad, pero no sería de extrañar ya que el entorno lo favorecería.

La vía que os recomendamos es la “Lobishome”, que en gallego quiere decir “Hombre Lobo”, y es que sin ninguna duda os hará aullar de placer. Una auténtica escalada con gran variedad de pasajes; canalizos, muros verticales, placas, diedros, fisuras y un pequeño techo como guinda del pastel. ¡No os la perdáis!

Peñas del Prado, cara sur

La zona del Valle de Arbás tienen muchísimo que mostrarnos un poco más allá del sur de los grandiosos Picos de Europa. Una zona hermosa y tránquila, no tan agreste como más sus hermanas del norte. Un gran valle que quizás no tenga unos montes muy altos, pero tiene muy buenas opciones para hacer actividades de montaña. Hablando de sus paredes, hay grandes rutas donde dejarse los dedos con su caliza abrasiva.

Con una altura de 1888 metros y más de 500 metros de anchura, se alza la parte más alta de las Peñas del Prado, bien visibles desde Cubillas de Árbas. Multiples vías recorren las paredes, con dificultades variadas para poder disfrutar de las escaladas más “placenteras” hasta las de mayor aventura. Os presentamos una de ellas para que os animéis a ir a esta impresionante pared, la vía “Lobishome”.

Desde Cubillas de Arbás. Peñas del Prado a la izquierda. En primer plano La Barragana.

Escaladores leoneses y gallegos dieron fuerza a la escalada en Peñas del Prado. Esta vía fue abierta entre 1998 y 1999 por los prolíficos escaladores gallegos Jose A. Troncoso, Manuel González, en compañía de Julio Soler, Daniel Mouriño y Antonio Fernandez.

Podemos decir que es una ruta con largos muy diversos. Canalizos, placas, muros verticales, diedros y fisuras, e incluso un pequeño techo. Os aseguramos que todos los largos son buenísimos, pasajes variados, una roca espectacular, y todo en un ambiente de impresión. Lo único negativo a reseñar son lo vetusto de algunos seguros, que se encuentran en un estado de oxidación bastante sospechoso. Aún así, solo queda que vayáis a probarla. Y esperamos nos contéis vuestras experiencias ¡Auuuuuuuu!.

Primer largo, inicio de la escalada

DATOS PRÁCTICOS

Situación: Cubillas de Arbás, Peñas del Prado.
Vía: Lobishome
Orientación: Suroeste
Metros/Largos: 245m / 5 largos.
Dificultad: 6a+ / A0-6a.
Material: Juego de friends, útil el número 4 de Camalot.
Acceso: La aproximación se realiza desde Cubillas de Arbás. Para llegar a esta población, desde León hay que dirigirse Villamanín por la N-630 durante 45 kilómetros. Nos saldremos de la carretera en a la izquierda, para coger la dirección a Casares por la CV-103-3. Por la carretera llegamos a Cubillas de Arbás. Pasado el pueblo unos dos kilómetros, se deja el coche en un pequeño apartadero que queda a la izquierda, justo antes de una curva muy pronunciada. Ver el trayecto en este enlace.

Otra posibilidad es desde León por la autopista de peaje del Huerna (AP-66). Llegar al hasta el desvío a la LE-473 y luego por la CV-103-3. Subir por la carretera secundaria hasta llegar a un estrecho tunel. Una vez pasado este, en su boca, podemos hacer una parada para contemplar la hermosura del Valle de Arbás, quedando las Peñas del Prado bien visibles a nuestra izquierda. Seguimos la carretera hacia Cubillas, y dejamos el coche en el apartadero a la derecha, una vez pasada una curva muy pronunciada. ¡Si llegamos a Cubillas de Arbás nos hemos pasado!. En este enlace veréis el trayecto.

Valle de Arbás desde el tunel

Aproximación: Coger la senda pisada que sube hacia las paredes desde el apartadero. Lo vamos siguiendo en dirección al tendido eléctrico, teniendo cuidado ya que es algo perdedizo en algunos tramos. No es problema siempre que tengamos localizados los cables de electricidad, pudiendo subir a través del monte bajo. Llegamos a un camino más marcado que asciende hasta la Collada Aronga. Desde la collada seguir un poco al siguiente valle y en dirección hacia la pared. El recorrido nos llevará menos de una hora.

Pared Suroeste, bien visible desde Collada Aronga

Agua y donde dormir: En el pueblo se encuentra una fuente. Para dormir, podemos ir al CTR Río Viejo o al Albergue Rural. Aunque si estamos algo más apretados de dinero, o simplemente nos gusta estar más al raso, podemos pernoctar bajo el soportal del colegio del pueblo. Este es la última casa del pueblo a la derecha, según venimos de Villamanín. Por cierto, si disfrutáis de la comida y pasáis por Villamanin, no dejéis de pasar por Casa Ezequiel. Su excelente cocina y sus embutidos típicos de la zona, jamón, cecina, lomo, chorizo y salchichón, os harán poderosos a la hora de escalar. ¡Poder Leonés!

Placa final del tercer largo

Descripción: La vía es un compendio de pasajes variados El primer largo (Vº) comienza con unos canalizos típicos de la Cordillera, y posteriormente un tramo en placa y pequeño muro. El segundo largo (V+) sube recto desde la reunión, por un muro vertical bien protegido de pasos muy estéticos. Este muro es salvable por la derecha, siendo algo más sencillo pero aumentaremos la exposición considerablemente. Pasado este tramo, nos dirigimos entre canalizos anchos hasta una gran placa de adherencia que nos reserva algún aleje. El tercer largo (6a+ duro / A0 Vº) nos reserva una placa de adherencia difícil pero bien equipada. Salen unos pasos de gran belleza, para luego darnos un respiro escalando por la parte más evidente, con ligera tendencia primero a derechas y luego a izquierdas, buscando algún canalizo herboso donde protegernos. La cuarta tirada (6a) es espectacular. Con un inicio sobre un magnífico diedro, continuando con una pequeña placa asegurada en la que es necesario buscarle el paso. Se sigue por otro pequeño diedro/fisura que se va curvando a la izquierda para salir por unas placas fisuradas que nos requiere un último temple. ¡Realmente es un largo impresionante!. Pero aún nos queda un último quinto largo (Vº), y este con sorpresa. Un muro que se va poniendo vertical hasta llegar a un pequeño techo con truco. Pasado este, navegamos en la vertical por las fisuras, algo escorados a la derecha hasta encontrar los seguros de la reunión.

Comenzando el diedro del cuarto Largo

Descenso: La vía está perfectamente preparada para rapelar por ella. Ojo con empalmar largos, ya que son muy largos.

Vía Lobishome

OTRAS RECOMENDACIONES:

Hay muchas vías en la zona. Algunas más amables en su grado y también espectaculares, como Lago de Luna (IV+) y Noches de Escuela (V+). Hay para todos, y otras algo más difíciles son El fin del Silencio (6b) y La Historia Interminable (6b).

Zonas cercanas que podemos visitar son también La Barragana, con su estético espolón.

Situado en Sena de Luna, a poco más de 30 minutos de coche, está El Pincuejo, zona con buenas vías largas y escasísima  aproximación.

Canalizos iniciales de la vía “Lago de Luna”

REFERENCIAS:

Indudablemente, la mejor referencia es el libro de Miguel Ángel Adrados, de su editorial, “Cordillera Cantábrica, escaladas selectas en Roca”. Una auténtica bíblia para los amantes de la zona norte.

IMAGENES

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