“Combinando, que en la variedad está el gusto”

La sierra de la Cabrera se divisa desde la autovía A1 como un murallón compuesto de grandes bloques y caóticas agujas. Esta sierra es la continuación hacia el oriente de la parte conocida como la Cuerda Larga de la sierra Madrileña. No se trata de una sierra alta, ya que no sobrepasa los 1.600 metros de altura. Cuenta con dos riscos más llamativos que conforman su techo, el Cancho Gordo en la parte occidental y el Pico de la Miel en su parte más oriental. Multitud de rutas de escalada se encuentran en estos riscos y sus agujas, donde se iniciaron y conformaron grandes escaladores madrileños. Guirles y Campos, Rivas y Acuña, Julito Marina y muchos más, cordadas y escaladores que dieron nombre a memorables vías. Pero en esta entrada nos centraremos en una combinación larga (220 metros) y mantenida (hasta 6a+/b), con pasos obligados de gran belleza. Nos aguarda una vía con gran variedad de pasajes y su reseñable gran longitud. Placas de adherencia, fisuras y diedros, con la mejor calidad de roca.  ¡No os la perdáis!

Pico de la Miel

Pico de la Miel

La cara sur del pico de la miel se ve surcado por multitud de rutas. Muchas de gran belleza, con un sabor clásico pero con buena seguridad. Multitud de chapas en las placas, reuniones bien equipadas que dejan juego a las fisuras de autoprotección. Vías largas y conocidas, como el Espolón Manolín que es muy repetido por los escaladores. Raro es el fin de semana que no se ve asediado por muchas cordadas. Pero es que encierra mucha belleza en sus pasos.

Espolón Manolín

Cordadas en el Espolón Manolín

Otras rutas son altamente recomendables. Desde la más asequible “Piloto”, hasta otras más duras como “Harakiri”, “Lola Flores”, “Trompeta”, “Jose María Alaiz”, “Fisura Chamonix” o “18 los ojos que te ven”. Sin olvidar las otras grandes clásicas como la “Rivas Acuña”, “Guirles Campos” o “Julito”. Gran variedad donde disfrutar.

La vía que a continuación comentamos es una combinación de varias rutas, que hacen un elegante trazado. Empezando por una ruta de relativa nueva manofactura (2002), la Evolution Rock. A cargo de Jorge y Antonio Martínez “Arconada”, recorreremos dos largos de adherencia. El primer largo tiene un paso duro al poco de su entrada, pero bien protegido. El resto, placa larga con algún aleje en las zonas más fáciles.

Evolution Rock

1er largo Evolution Rock

El segundo largo con una placa corta, pero de adherencia muy fina. Ya sabéis, a menos temperatura, mejor se apoya el pié de gato. ¡Ojo con los resbalones!

2º largo Evolution Rock

2º largo Evolution Rock

Tercer largo, Diedro Loquillo.  Una auténtica maravilla de contorno que hará sacar una técnica depurada para escalar su verticalidad y las lisas caras que componen este libro abierto. Algunas chapas protegen pasos comprometidos, allá donde no se deja fácilmente poner el material flotante de seguridad. Un paso en la mitad le da la mayor dificultad, bien protegido y protegible. Al final se pone más sencillo, pero no bajar la guardia.

Diedro Loquillo

Diedro Loquillo

Diedro Loquillo

Diedro Loquillo

Cuarto largo, placa de la vía Alaiz, abierta por Julito Marina. Ya podemos ver su calidad del anterior largo, fisura vertical justo a la izquierda del Diedro Loquillo. El que nos corresponde es una placa fina, protegida por chapas pero con algo de “aire” entre ellas. Una auténtica pasada.

El quinto largo es el diedro de la vía Esteban Altieri. Una maravilla de diedro fisurado con algún paso duro, protegido por clavos. Es necesario ir buscándole las vueltas, pero es una auténtica delicia a medida que se va desarrollando la escalada. Terminado el diedro, una fisura que arranca con un microtecho, y que se alza hasta la reunión entre las encinas.

Esteban Altieri

Esteban Altieri

El sexto y concluyente largo sale a la izquierda de la reunión, aprovechando la vía Trompeta. Una encina nos deja apoyarnos para montarse en la placa, con pasos finos de gran belleza. Surcar primero ligeramente a derechas y luego a izquierdas para localizar una reunión, que podemos obviar para meternos por la parte más fácil de bloques y llegar al vértice geodésico donde asegurar a nuestro compañero.

DATOS PRÁCTICOS

Situación: La Cabrera.
Vía: Combinación (Evolution Rock, Diedro Loquillo, Alaiz, Esteban Altieri y Trompeta)
Orientación: Sur
Metros/Largos: 220m / 6 largos.
Dificultad: 6a+/b / A0-6a.
Material: Juego de friends.
Acceso: Desde Madrid, llegar al Km 60 que es la entrada norte al pueblo de la Cabrera. En la glorieta que da acceso al pueblo, girar a la derecha donde se encuentra el Hostal “El Cancho del Águila”, donde podemos tomar algún refrigerio y coger agua.

Aproximación: Desde el aparcamiento frente al hostal, ir hacia las casetas de la estación gasolinera. Meterse entre los árboles siguiendo el camino pisado. Tras una ínfima cuesta, ir a la izquierda bordeando la verja de alambre. Seguir el camino hasta llegar a una esplanada grande desde donde vemos al completo la cara sur. Seguir el camino en dirección al pico, ya de subida. Total unos 40-45 minutos de ascenso desde el aparcamiento.

RESEÑA

Reseña

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