“Siempre colgados y sedientos de roca. Como auténticas vampiros rockeros”

Esta es una de las actividades que no son tan promulgadas dentro de la escalada. La escalada artificial, como su nombre indica, es aquella que no se desarrolla únicamente con los propios medios de ascensión “libres” del escalador. Este tipo de escalada emplea medios técnicos para la progresión, y es muy importante saber utilizarlos bien. Empleando dosis de estrategia para situar los seguros, maña en su colocación, y a veces mucha templanza a la hora de colgarse de ellos, hace una escalada cuanto menos entretenida. Nosotros intentamos ir un paso más allá, empleando medios de progresión que intenten dañar lo menos posible la roca que tanto apreciamos. Es lo que se denomina artificial limpio.

La vía que os recomendamos esta semana está situada en el emblemático risco del Hueso. El antiguamente conocido Peñalarco nos ofrece unas cuantas vías excepcionales de escalada artificial, además de las vías en libre, claro. Muy conocidas son la Lucas, Biafra, Wolldamm y la Clavel Rojo (obra de la gran cordada formada por Daniel Guirles y Luiso Campos). Vampiros en la roca recorre en una gran travesía de cinco largos la gran fisura y techos superiores del risco. Material pequeño para colocar con delicadeza y vista necesaria para no quedarte sin las piezas más necesarias, será más que útil para disfrutar de esta escalada. Si bien no es muy extrema, si que requiere de nuestra cabeza para completar el puzzle. Y dicen las leyendas que un vampiro no desiste hasta tener completados cualquier puzzle. ¿Tú también te animas?

Últimos rayos de sol en las placas del Hueso

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